El Mundo que desapareció

Una semblanza de un periodista Español que describe el aislamiento paulatino y si se quire doloroso, de la gente con la naturaleza y el campo para terminar encerrada en pequeños espacios urbanos dónde predomina el cemento.

Escribe: ✍🏻 Emilio Gómez *

Antes en los pueblos se reconocía a la gente del campo porque llevaban pegado a los zapatos un barro persistente y correoso que los delataba cuando compartían un café en cualquier bar.

Cuando el barro desapareció fue porque muchos empezaron a dejar la profesión. En el pueblo no hay barro. La gente ya se ha cansado de mancharse. Es duro estar pisándolo para transportar el ganado de un lado a otro. Es duro. Aquella gente tenía el sol cuando salía, la lluvia cuando caía y unos atardeceres a los que mirar. Sol y lluvia acogedores y despiadados. Es la historia que estamos perdiendo. La gente trabaja en pisos con balcones, junto a una mesa por donde entra muy poquito sol. Y es el sol no tiene a quien darle sus rayos.

Dicen que la hierba tiene un aroma especial. Puede ser. Por algo es un trocito del planeta que sale cuando lo mojan. La gente ha ido dejando tierras y praderas en busca del asfalto. Ya no hay gente que se manche los zapatos de barro y pida un café bien cargado para calentarse.

La vida está infectada de lugares comunes. Todos van al mismo sitio. Un pedacito de asfalto y que la gente acuda. Mientras tanto seguirá saliendo la hierba. Y nadie la contemplara. Ni el ganado se la comerá. Cuando no quede nadie en esos campos, estará a salvo el planeta tratan de decirnos. Qué confundidos están.

El abandono hace que la naturaleza sea tan salvaje que no se reconozca ni ella misma. La vida de la gente es la que transforma los sitios y el campo al dejarlo sitio lo están matando. La belleza se irá perdiendo. En las ciudades y pueblos construirán mucho hormigón que dura toda una vida. Un escenario igual. El principal escenario era la naturaleza donde la hierba crecía de un día para otro, igual que el ternero y las bellotas en la encina. Nos perdemos de dónde vinimos. Encerrados en hormigón como si no tuviéramos tiempo cuando ya no tengamos vida. Nos han encerrado. Y lo malo es que nos quieren encerrar más hasta cortarnos la respiración. Y que tengamos que escuchar que hay que salvar el medio ambiente alejándonos de la naturaleza. Si ahí es donde siempre lo hemos conservado. Cerca. No en postales. Y con barro en los zapatos.

* Emilio Gómez es periodista Español.

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José Luis Siviero
José Luis Siviero

Rebelde sin pausa, Ecologista y apasionado por la Naturaleza y la Vida Rural.
Despunto el vicio de escribir.

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